El fotógrafo Gerardo Horovitz falleció en la noche del viernes pasado, tras padecer una larga enfermedad, a punto de cumplir los 59 años.
Como ha salido en otros lugares, “ese nombre pequeño que aparecía debajo de grandes fotografías”, le dejó paso a un apodo inconfundible: “El Zoilo”.
Trabajó durante años en Clarín, en la revista El Gráfico y actualmente realizaba sus entrañables tareas para La Nación.
Fue grande entre sus colegas y un excelente ser humano.
Desde Dame Pelota enviamos nuestras más sinceras condolencias a sus familiares.
Algunas de las fotos del gran Zoilo (de lanacion.com)
























